Potencia contratada
Qué es la potencia contratada y el término de potencia
La potencia contratada son los kilovatios que puedes tener funcionando a la vez en tu casa. El término de potencia es lo que pagas por tenerlos disponibles: se cobra por cada kW contratado y por cada día, consumas o no consumas. Son dos cosas distintas, y confundirlas es la razón por la que mucha gente no entiende por qué su factura no baja cuando gasta menos.
Los cuatro conceptos que se confunden
Casi todas las guías explican que la potencia contratada son «los kW que puedes usar a la vez» y ahí se paran. El problema es que en una factura y en un cambio de potencia intervienen cuatro conceptos diferentes, y el que decide si subir la potencia te cuesta unas decenas de euros o varios cientos no es el que todo el mundo explica.
| Concepto | Se mide en | Quién lo fija | Dónde lo ves | Qué pasa cuando cambia |
|---|---|---|---|---|
| Potencia contratada | kW | Tú, dentro de los límites de los otros tres | Contrato y factura | Cambia lo que pagas de parte fija y el punto en el que salta el interruptor |
| Potencia reconocida del punto de suministro | kW | Queda fijada en el punto por su historial | No sale en la factura: se consulta a la distribuidora | Por debajo de ella el cambio no devenga derechos; por encima, sí |
| Término de potencia | € por kW y día | Parte regulada (peajes y cargos) más el margen de tu comercializadora | Línea propia de la factura, separada de la energía | Cambia la parte fija de todas tus facturas |
| Potencia máxima admisible de la instalación | kW (o amperios) | El instalador autorizado, en el boletín eléctrico | Certificado de instalación eléctrica (CIE) | Para superarla hay que modificar la instalación, no solo el contrato |
La fila que casi nadie publica es la segunda. Potencia contratada y potencia reconocida no son lo mismo, y esa diferencia es la que cuesta dinero. Lo vemos más abajo.
Por qué pagas potencia aunque no consumas nada
Tu factura tiene dos bloques principales:
- Término de energía: los kWh que has gastado. Si te vas de vacaciones, baja.
- Término de potencia: los kW que tienes contratados, multiplicados por los días del periodo. Si te vas de vacaciones, no se mueve.
El término de potencia paga la disponibilidad: la red tiene que estar dimensionada para que puedas encender todo a la vez el día que te dé la gana, aunque no lo hagas nunca. Por eso un piso vacío sigue recibiendo facturas, y por eso en una vivienda deshabitada la única palanca real es reducir los kilovatios contratados o valorar la baja del suministro.
Cómo convertir la línea de tu factura en €/kW y año
Las medias que circulan por internet no sirven para tu caso: lo que pagas por kilovatio depende de tu peaje y de tu comercializadora. Tu factura sí tiene el dato exacto, y con tres operaciones lo conviertes en una cifra comparable con cualquier otra:
- Busca el importe de la línea término de potencia y los días facturados del periodo.
- Divide ese importe entre los kW contratados y entre los días. Te sale tu coste en € por kW y día.
- Multiplícalo por 365. Ya tienes tu coste por kW y año.
Ese número es la clave de todo el cluster: multiplicado por los kilovatios que te sobran, es lo que dejarías de pagar cada año. Y multiplicado por los que te faltan, lo que te costaría subir en cuota fija.
Un aviso: si tu contrato tiene dos potencias (punta y valle), haz la cuenta con cada una por separado y súmalas. Y trabaja siempre con importes sin IVA o siempre con IVA, pero no mezcles.
No publicamos aquí un precio del término de potencia porque no tenemos una fuente verificada que lo sostenga a fecha de hoy, y una tarifa caducada en una tabla es peor que ninguna tabla. El dato de tu factura, en cambio, es exacto.
Cuánta potencia necesitas de verdad
La potencia no se contrata en cualquier número: va por escalones normalizados. Estos son los que cubren prácticamente todas las viviendas, con el perfil al que suele corresponder cada uno:
| Potencia | Perfil de vivienda |
|---|---|
| 3,45 kW | Piso pequeño, 1-2 personas |
| 4,6 kW | Piso medio, 2-3 personas |
| 5,75 kW | Vivienda grande o familia numerosa |
| 6,9 kW | Vivienda con coche eléctrico o aerotermia |
Trátalos como punto de partida, no como veredicto: dos pisos iguales con distinta forma de cocinar necesitan potencias distintas.
Las señales prácticas valen más que cualquier cálculo teórico. Estas son las que de verdad indican en qué escalón estás:
- Nunca te ha saltado el interruptor poniendo horno, vitrocerámica y lavadora a la vez: es probable que te sobre al menos un escalón.
- Te salta varias veces al año en momentos punta: te estás quedando corto, y esto no se arregla con paciencia.
- Vas a instalar coche eléctrico o aerotermia: no bajes ahora, porque volver a subir sí tiene coste.
- La vivienda tiene calefacción o agua caliente eléctricas: el margen para bajar es mucho menor.
No encontrarás en esta página una suma de vatios de electrodomésticos. Esas tablas dan una sensación de precisión que no tienen: dependen de un factor de simultaneidad que nadie mide en su casa, y llevan a contratar de más «por si acaso». Si quieres hacer números con tu factura delante, la cuenta que decide está en la calculadora que compara ahorro y coste del trámite para ver si te compensa bajar la potencia.
Potencia contratada y potencia reconocida: la diferencia que cuesta dinero
Aquí está el hueco que casi ninguna guía cubre.
Tu punto de suministro tiene una potencia reconocida: la que en su día se tramitó y quedó registrada para esa vivienda. La contratada puede ser igual o menor, y es la que aparece en tu factura.
La consecuencia práctica es esta:
- Moverte por debajo de la potencia reconocida —bajar, o volver a subir hasta ella— no devenga derechos de acceso ni de extensión. Esa potencia ya está reconocida en el punto y no estás pidiendo nada nuevo a la red.
- Superarla sí: se pagan derechos de acceso y de extensión por cada kilovatio que va por encima. Son importes regulados y publicados, idénticos con cualquier comercializadora, y pueden convertir una subida aparentemente trivial en una factura seria. El desglose está en lo que cuesta subir la potencia.
Hay un caso que pilla a mucha gente: si el suministro estuvo dado de baja más de tres años, el punto pierde la potencia de extensión reconocida y al reponerlo hay que pagarla otra vez. Para una vivienda de 4,6 kW esa diferencia ronda los 80 € sin IVA (97 € con IVA). Es la razón por la que, en un piso que vas a dejar vacío una temporada, suele salir mejor mantenerlo a la potencia mínima que darlo de baja.
Qué hacer con el número
Ya tienes los tres datos que importan: tus kW contratados, tu coste por kW y año, y una idea de en qué escalón deberías estar.
- Si te sobra potencia, calcula el ahorro anual antes de pedir el cambio. El trámite no siempre es gratis: si la instalación es antigua puede aparecer el coste de un boletín eléctrico, y esa cuenta cambia la decisión.
- Si te falta, comprueba primero hasta dónde llega la potencia reconocida de tu punto: por debajo de ella subir es barato, por encima no.
- Si estás bien de potencia y aun así la factura es alta, el problema no está en la parte fija sino en la tarifa. Ahí suele haber bastante más dinero en juego.
Antes de llamar a nadie conviene saber qué se puede pedir y qué no: los plazos, el número de cambios permitidos al año y quién ejecuta cada paso están en qué puedes y qué no al cambiar la potencia.
Y si prefieres no hacer las cuentas tú, para eso estamos: con tu última factura delante, en una llamada se ve si estás pagando kilovatios que no usas o si el ajuste que necesitas es otro. Cualquier estimación de ahorro que te demos dependerá de tu consumo, tu potencia y tu tarifa; no hay una cifra buena para todo el mundo.
Escalones de potencia habituales, regla de los tres años y derechos de acceso, extensión y enganche: valores regulados publicados en BOE, recogidos en nuestra ficha de derechos de alta, verificada el 9 de septiembre de 2026. El término de potencia en €/kW y día no se publica aquí porque varía por peaje, año y comercializadora: el dato válido para tu caso es el de tu propia factura.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente la potencia contratada?
Son los kilovatios que puedes tener funcionando a la vez en tu vivienda. No es cuánta luz gastas al mes, sino cuánta puedes pedir en un mismo instante. Si te pasas, salta el interruptor de control y se corta el suministro hasta que vuelvas a subirlo.
¿Qué es el término de potencia en la factura?
Es la parte fija de la factura: lo que pagas por tener esos kilovatios disponibles, por cada kW contratado y por cada día del periodo, aunque no consumas nada. Aparece como línea propia, separada del término de energía.
¿Por qué pago potencia si el piso está vacío?
Porque el término de potencia se paga por disponibilidad, no por consumo. Mientras el contrato exista, se factura por kW y por día. Por eso en una vivienda vacía la única palanca es bajar los kW contratados o valorar dar de baja el suministro.
¿Cuántos kW necesito en casa?
Depende de la vivienda y de cómo la uses. Los escalones normalizados habituales son 3,45 kW para un piso pequeño de una o dos personas, 4,6 kW para un piso medio, 5,75 kW para vivienda grande o familia numerosa y 6,9 kW cuando hay coche eléctrico o aerotermia. La señal práctica más fiable es si te salta el interruptor con varios aparatos a la vez.
¿Puedo contratar la potencia que yo quiera?
No del todo. Te limitan dos cosas: la potencia máxima que admite tu instalación, que consta en el boletín eléctrico, y la potencia reconocida de tu punto de suministro. Por debajo de esa potencia reconocida el cambio no devenga derechos; por encima, sí.